Debido a su diversidad climática y orográfica con amplias mesetas y llanuras, cadenas montañosas y valles e islas y costas bañadas por el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, la ganadería ocupa todavía hoy un lugar prominente en amplias zonas de España. Gracias a la importancia de este sector y a la importante tradición quesera que ha pervivido a lo largo de los siglos, España cuenta en la actualidad con más de 100 variedades de queso de calidad extraordinaria.

En España se producen más de un centenar de quesos diferentes
Para poner un poco de orden entre tanta diversidad, los expertos utilizan una terminología bastante clara que ayuda a identificar cada queso por sus características principales.
Existen diversas maneras de clasificarlos: por el tipo de leche con el que se elaboran, por la consistencia de la pasta, por la maduración y método de producción o por el porcentaje de materia grasa que contienen.
Así pues, según el tipo de leche con el que se elaboran, hablamos de:
- quesos de leche de vaca, muy extendidos en el norte peninsular y las islas Baleares
- quesos de leche de oveja, propios de la meseta central y también muy presentes en el País Vasco y Navarra
- quesos de leche de cabra, elaborados a menor escala que los de vaca o mezcla en Cataluña, Valencia, Extremadura, Andalucía, León, La Rioja, Asturias, Canarias o Baleares
- quesos de mezcla, preparados con una combinación de leche de vaca, oveja y/o cabra en diferentes proporciones.
Atendiendo al método de elaboración, tenemos:
- quesos frescos obtenidos del cuajo y deshidratación de la leche y sin periodo de maduración, como el de Burgos
- quesos madurados que se subdividen en:
– quesos de pasta blanda, los cuales pueden presentar la corteza blanda y lavada como la Torta del Casar, o por el contrario, la corteza enmohecida como el Garrotxa o en ocasiones, tener un enmohecido interior como el Cabrales
– quesos de pasta prensada, la cual puede estar cocida como el Roncal o no cocida como el Manchego
- quesos de segunda fermentación como el Tupí
Acorde con el tiempo de maduración, existen:
- quesos frescos, con aproximadamente una semana de curación
- quesos tiernos, de 10 a 45 días de curación
- quesos semicurados, de 45 días a 3 meses de curación
- quesos curados, de 3 a 7 meses de maduración
- quesos viejos, de 7 meses a 1 año de curación
- quesos añejos, con más de 1 año de curación
La consistencia de la pasta produce:
- quesos frescos
- quesos de pasta enmohecida
- quesos de pasta blanda con un contenido de agua del 80%
- quesos de pasta semiblanda con un contenido de agua de entre el 50 y el 70%
- quesos de pasta semidura con un contenido de agua del 40 al 50%
- quesos de pasta dura con un contenido de agua de entre el 30 y el 40%
Por último, de acuerdo con el contenido de materia grasa se consideran:
- quesos magros, los que tienen menos del 25% del MG (materia grasa) sobre ES (extracto seco)
- quesos semigrasos, entre un 25 y un 40% de MG/ES
- quesos grasos, entre un 40 y un 45% de MG/ES
- quesos extragrasos, entre un 45 y un 60% de MG/ES
- quesos doble grasos, con más del 60% de MG/ES
Estas coordenadas son de gran ayuda a la hora de clasificar y describir los más de 100 quesos elaborados en España. Útil para aquellos a quienes nos gusta tener un esquema mental de las cosas!